viernes, 9 de enero de 2015

Entremeses. Teatro de la Abadía.

Para celebrar de alguna forma el 20 aniversario de la creación del Teatro de la Abadía, José Luis Gómez recupera uno de sus primeros montajes e incluso repite con algunos de los actores de aquel montaje original para volver a presentar en la sala San Juan de la Cruz estos "Entremeses" de Cervantes. 



La verdad es que es la mejor celebración posible, porque este espectáculo con el grandísimo José Luis Gómez a la batuta y con Cervantes en la letra es un puro goce. Un disfrute mayúsculo. Aquí, a un servidor, con la fama que tengo de malvado y despiadado (no entiendo por qué, pero bueno) se me puso una sonrisa en los labios cuando oí el primer pajarito resonar por el patio (yo soy muy de patios, está claro) y no se me borró hasta un buen rato después de que acabara. 
La panda de cómicos que inundan el escenario, cantan, bailan y representan estos entremeses bajo un árbol centenario, testigo de la historia, de la tierra y de las raíces están literalmente en estado de gracia. Todos ellos están brillantes, divertidos, físicamente perfectos, maravillosamente dirigidos, movidos, servidos, hablando por derecho, derrochando chispa, mordiente, diversión, disfrute salvaje y optimismo. De verdad os juro que se pasa un rato de goce total, de diversión y de subidón afectivo. Sales con ganas de besar y abrazar al que pilles.



No sé, es que poco se puede decir. Que la dirección es briosa, pegadiza y con un nervio contagioso y brillante. El reparto entero está soberbio, aunque si tengo que destacar a alguien, Inma Nieto me maravilló y con Luis Moreno me partí el culo en "el viejo celoso".  Y ese Javier Lara que por primera vez no me ha hecho llorar, sino sonreír con cara de gilipollas por haber gozado como un crío con algo tan nuestro, tan cercano y tan de la tierra de donde sale el vino como estos "Entremeses". Una pura gozada.

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