sábado, 9 de julio de 2016

Wasted. Íntims produccions.

Inauguramos este año el Frinje con este espectáculo. Y a puntito de no ver ni esto ni casi nada. El invento de este año ha sido anunciar a bombo y platillo que subían la dotación presupuestaria, que escogían a menos compañías y les pagaban más. Eso sí, una parte de lo que les van a pagar de más a las compañías sale directamente de nuestros bolsillos, porque este año han decidido acercar la cultura a la gente y cargarse los descuentos. Así que todas las entradas a pelo, muchas de ellas a 12 euros, un precio desorbitado si pretendes que la gente vea muchos espectáculos aunque sea tirado en unos cojines en el suelo. Porque se trata de que la peña vea muchos espectáculos, ¿no? ¿O de que acabes eligiendo tres si es que no tienes mucho presupuesto? Vamos, que me parece una pasada que te soplen 12 euros por una hora tirado en un cojín. Pero claro, el Frinje es guay, y lo guay es hacer un festival del Off desde un teatro público para calmar la sed de "propuestas diferentes y arriesgadas", vamos, justo lo que NO programan en todo el año, en veranito, a 12 euros.
Y saben que como uno es como es, acabará yendo a ver todo lo que pueda y su bolsillo le permita.



Ayer arrancamos con "Wasted", de Íntims produccions en colaboración con Fira Tárrega, la Generalitat y la Diputación de Lleida. 
Tres amigos veintipocoañeros se reunen y recuerdan la muerte de un cuarto colega. 
Ya habíamos visto el último y galardonado trabajo de Iván Morales, adaptador del texto de Kate Tempest y director de este montaje. "Sé de un lugar" me pareció en su momento un poco lo mismo que me ha parecido este "Wasted", un reflejo añejo y algo anticuado de unos personajes blancos, con unas vueltas pequeñitas y un recorrido entre lo tópico y lo conservador. Vamos, que unos veinteañeros llamen "tolai" a alguien... me suena a irreal y carca. 
Se supone que son tres seres rebeldes (sueltan el clásico "agua" cuando pasa por ahí, me imagino que la policía, como en mi época, en los 80) que están hartos y aburridos de sus trabajos poco estimulantes y de una vida que no es lo que en su rebeldía, un día soñaron. Pero tampoco sabemos qué soñaron. Imagino que como todo adolescente, querrían cambiar el mundo y esas cosas, pero han acabado fumando porros, repitiendo en voz alta continuamente lo modernos, desinhibidos que son, lo guayssss, lo mucho que beben y lo que lamentan tener trabajo. Bueno no, tener un trabajo que les aburre. No, haber elegido mal. No, haber elegido. No. Vamos, que se lamentan. Y son muy modernos, y dicen cosas tan rompedoras y profundas como "Querer a alguien en un puto currazo". 
En definitiva, personajes, situaciones y diálogos premeditados, ilustrativos, irreales, acomodados y demasiado aburguesados como para presumir de chupa de cuero. Que no me los creo, vamos.   

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