sábado, 18 de enero de 2014

Los áspides de Cleopatra. Teatro Pavón.

La verdad es que llegué cansadísimo y puede que no fuera el mejor día para ver esta función. Y que yo sepa, este texto no es de las obras más famosísimas de Francisco de Rojas Zorrilla. Por algo será. A mi particularmente me parece un texto soso y aburrido hasta decir "basta". Monologazos eternos que no aportan nada. Tampoco le veo ni una riqueza lingüística semejante a la de otros textos que sí se han convertido en obras maestras o al menos, en clásicos. Así que, texto simple y no muy atractivo y una historia que se puede reducir a veinte minutitos de función.



El proyecto de colaboración entre la CNTC con el Complejo teatral de Buenos Aires está bien y por supuesto es de aplaudir, pero el resultado para mi gusto, se queda en "normalito". La dirección me parece sosa. Es una simple sucesión de escenas. Escena uno, salen los actores, se ponen de frente al público para que se les oiga bien en esa sala tan acústicamente mala como es el Pavón, sueltan sus textos y se van. Escena dos, lo mismo, escena tres, igual. Hay incluso dos actores "acróbatas" que salen al principio y hacen los cambios arropados por una cibermúsica que no pega mucho pero que de repente dejan de salir, ya no salen más, con lo cual no sabes muy bien qué pintaban antes. 
Eso sí, como casi siempre, los actores maravillosos. Iride Mockert y Gustavo Pardi están que se salen como la pareja protagonista, aunque tengan cierta tendencia a decir todo con el mismo toniqute, acentuando las mismas sílabas en todos los versos. Se hacen un poco monótonos, pero con todo y con eso, están fabulosos. El resto del reparto también. Están todos muy bien, muy entregados y muy voluntariosos.

Pero en definitiva... ya veremos si cuando acabe la temporada alguien se acuerda de estos "áspides".   

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