lunes, 3 de marzo de 2014

Marca España. Teatro del Barrio.

¿Si digo que "Marca España" es exactamente lo que me esperaba suena muy mal? Pues es que es exactamente lo que me esperaba. Bueno, casi. La verdad es que me esperaba un panfleto rojeras anti-gobierno. Y claro que lo es. Y lo es sin el más mínimo esfuerzo. Han cogido un puñado de intervenciones reales, la mayoría las han puesto en escena tal cual sucedieron y a unas pocas les han dado un "toquecillo" teatral o incluso de farsa. Pero claro, con ese material era fácil convertirlo en farsa, porque hay cosas que porque nos han pasado, que si no, no nos las creeríamos. En esta colección de "brochazos" hay discursos, comparecencias, entrevistas, declaraciones, ruedas de prensa y demás joyitas que políticos, banqueros y demás mandamases nos han regalado en su empeño por justificar una crisis puta. Todo lo que hay en la función es historia. Todo es real y ha sucedido. Aunque sea pa mear y no echar gota. Pero eso es lo que nos encontramos en los poderes que nos dirigen. Y la peña se descojona. Pero porque parece tan irreal que no das crédito (nunca mejor dicho) hasta que te das cuenta de que nadie ha escrito esta tragedia, que el único autor de este texto es el poder, no hay detrás ningún dramaturgo tocahuevos. No majo, no. Y ahí se te estrujan los intestinos, se te hiela la sangre, se te pone un nudo en los mondongos y te dan ganas de saltar y darle dos hostias al actor que está ahí con el marronako de interpretar al político de turno.   



Préstamos, hipotecas, créditos, cerditos, hijos de puta, plasmas, ectoplasmas, bancos, dramas, paro y hambre.
Y sí, todo lo que se dice me gusta. Quiero decir, me espeluzna, pero es el discurso que me gusta oír. ¿Que no hay mucha dramaturgia ni mucha historia y que es una sucesión de panfletos? Pues sí. ¿Que es justo lo que tanto yo como el 100% del público asistente queremos oír? Pues claro, nadie va a ver esta función engañado, vamos, digo yo. ¿Que es demasiado parcial? Pues no. Bueno sí, pero como es del lado que me mola, me gusta, me pone. ¿No hay congresos de partidos, reuniones, misas y demás congregaciones de peña que piensa igual? Pues ya está, yo voy a estas.

Adoro a Marta Calvó y me estremece su historia y la frialdad con la que la cuenta. La adoro más todavía que antes de ver la función. Como a Ana Rayo, que la tía consigue que hasta te emociones con sus discursos (tiene cojones la cosa) pero es que es tan buena... Mi Estefanía (de los dioses) y de los Santos que no se pué ser más guapa ni mejor actriz. Vozarrón. Y no sólo literalmente, que también, sino que es el vozarrón del pueblo, de Andalucía, del trabajador, del humilde, del pueblo. ¡¡Como para no amarla  hasta los límites!!
De los chicos destaco a Raúl Jiménez porque... porque sí, porque me gustó mucho. Pero todos están pa comértelos. 

De verdad, si quieres un poco de teatro indignado, no te lo pierdas. Es lo que es, sí, pero todavía necesitamos que nos recuerden esto a todas horas. Y por dios, que alguien grabe esto en vídeo. Debería permanecer para siempre en la memoria de todos nosotros, no sea que con el tiempo se nos olviden desmanes semejantes.

Ah, la foto es de Armando Vázquez, la he pillado de por ahí. Armando si quieres que la quite y ponga otra, la quito, pero esta me gusta muchísimo.

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