domingo, 28 de febrero de 2016

Pequeño catálogo sobre el fanatismo y la estupidez. La pensión de las pulgas.

"El plan" se llevó el premio al mejor espectáculo teatral en los galardones organizados por la revista Godoff. A mí me había flipado, me lo pasé en grande y sin duda me pareció uno de los mejores trabajos de 2015. No me gustó tanto "Dignidad", pero es que este "Pequeño catálogo..." no me ha gustado en absoluto. 
Cuatro piezas y una introducción. Supuestamente uno de los secretos es ir descubriendo poco a poco que los personajes son los mismos o están directamente relacionados con los personajes de las otras historias. Aparte de eso, en mi opinión lo que vemos es una serie de tópicos y lugares comunes o sabidos rodeados de buenrollismo y azúcar blanca, morena, de caña y edulcorantes varios. Como en la escena entre Ander y Blanca. Todo es buen rollo, almíbar en medio de una situación que dramáticamente no se sostiene y que sólo se basa en tópicos, personajes endulzados a los que sólo les falta una banda sonora de peli de Mercero. La escena de la barbería también es tópica y típica. Cliché tras cliché y personajes pasados, estereotipados y planos.



Escénicamente además los actores se encuentran en situaciones comprometidas, como Miriam Montilla recreando a la madre andaluza con "acento" de un hijo de su edad y teniendo que inventarse cómo pasar de estar recogiendo unos platos a pelar unas mandarinas así porque sí.  
Yo lo siento, cuando descubrí a Ignasi Vidal pensé que iba a ser una revolución en mí, pero en este "catálogo" se me ha desinflado por completo. Sinceramente (y puedo estar totalmente equivocado,  claro, todo es cuestión de opiniones y de gustos) creo que no todo lo que sale de una pluma es bueno. O uno es un genio absoluto y produce genialidades una tras otra, o para escribir textos buenos, lleva su tiempo. Y no todo lo que se te ocurre es bueno o tiene por qué tener la chispa suficiente. En este caso y en mi única y estricta opinión, el texto de Vidal no llega a lo que pretende y no emociona, ni toca, ni roza. Y los golpes de efecto con los que intenta descolocar se quedan en eso, en un intento. 
Espero que Ignasi Vidal recupere el duende que tenía, al menos conmigo y vuelva a escribir textos realmente importantes porque si fue capaz de crear "El plan" es alguien que merece la pena tener como referencia.          

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