lunes, 12 de mayo de 2014

Barrocamiento. Off del Lara.

El montaje viene ya de atrás pero en su momento no lo habíamos visto. Ahora, aparte de que queríamos verlo, teníamos el aliciente de volver a ver a ese pedazo de actriz con una sonrisa y una mirada delicadas y embaucadoras, Alicia Lobo. Maravillosa en "Lágrimas, mocos y sangre" y maravillosa en este "experimento". 
La idea de juntar los "espíritus" de estas tres fantásticas mujeres es muy interesante. Y funciona realmente bien. Al menos al principio. La historia es atractiva, el planteamiento también. El desarrollo también es muy interesante. El texto de Fernando Sansegundo es una maravilla. Escribir así de bien, con ese lenguaje y que suene tan bonito sólo puede hacerlo alguien sabio. Desde luego, Fernando Sansegundo es todo un experto. Un maestro diría yo.




Pero... la historia, que empieza bien, avanza despacito y llega un momento en el que se estanca un poco. Es en el momento en el que te das cuenta de que no hay mucho meollo dramático y que lo que vas a ver es casi exclusivamente la vida de las tres mujeres. A ver si me explico. Su vida es atractiva, claro. Desconocida y atractiva. Las tres fueron mujeres valientes, incomprendidas, pioneras y desconocidas incluso ahora y reivindicar su importancia es vital por muchos motivos. Pero en esta función lo que hace es volverla algo tediosa. Eso sí, las actrices despliegan todo tipo de recursos y consiguen enamorarte. Unas más que otras también es verdad. Alicia Lobo es un portento de matices, de sabiduría, de expresar exactamente lo que quiere con CADA palabra. Un portento. Y bella, y elegante, y con un dominio del espacio magistral. Rocío Marín es una fuerza de la naturaleza. Quizá algo desbocada, pero cuando controle algo más ese torrente de energía va a ser una bestia parda.

Así que os recomiendo que veáis esta función. Por su texto, por su lenguaje bello, por la propuesta en sí y sobre todo por Alicia Lobo y por Rocío Marín.  

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