martes, 10 de junio de 2014

La noche justo antes de los bosques. Teatro "La Puerta Estrecha".

Algo ha pasado en "La Puerta Estrecha" que no sé qué es. Antes había un nosequé cuando llegabas que no lo sé explicar. Ahora no. Jajaja, vaya comienzo más chorras, anda que...
El texto de Koltès es un pedazo de obra brutal, oscura y desoladora. Más enigmática que otras suyas pero igual de estremecedora. Es realmente milagroso que con lo hermético que es el texto, te mantenga hipnotizado desde que comienza hasta que acaba. Bien podría ser la precuela de "Roberto Zucco". Perfectamente este personaje podría ser Roberto y acabar en la cárcel de la que escapa al comienzo de la otra obra de Koltès. Hay la misma ira, la misma rabia, la misma incomprensión, el mismo desarraigo, la misma pus dentro de ese espíritu que en esta ocasión cobra vida en el cuerpo de José Gonçalo Pais. 



Es uno de esos casos de actor/médium, porque ni me imagino el personaje con otro rostro y cuerpo que no sea el de José ni creo que lo que hace sea un ejercicio de interpretación, sino de espiritismo, para dejar que el personaje se meta totalmente dentro de su cuerpo y sirva de herramienta para narrarnos su bajada a los infiernos. Es impresionante todo lo que José Gonçalo hace, brutal. Cada gesto, cada respiración transmiten un nivel de rabia y de incomprensión que te estremece. Por supuesto perfectísimamente dirigido por César Barló, de AlmaViva Teatro en otro derroche de creatividad, buen criterio y capacidad de comprensión de un texto bastante difícil de desentrañar. El uso de la cámara es prodigiosos, metiéndonos aún más en el rostro del actor, hasta casi tocar su alma o su sufrimiento y su incomprensión. Como en otros montajes igual de impactantes, todo es vital. Luces, música, hasta el olor. Ese olor a mojado, a humedad que hay cuando entras es casi un personaje más. ¡¡Fascinante!!
Dos genios unidos para dar forma a este vómito social que es "La noche justo antes de los bosques". Un montaje impresionante, que espero que no pase desapercibido entre tanta oferta. Un texto de Koltés siempre es interesante, pero si lo hacen estos dos genios bestiales; César Barló a los mandos y José Gonçalo Pais al espíritu, entonces ya es algo imprescindible.



Lo único que me chocó fue oír de repente el "Bem Bom" de las Doce. Una canción de Eurovisión de pronto me descolocó. Algún día espero que me lo expliquen.       

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