jueves, 12 de junio de 2014

Trahisons. Cuarta Pared.

Pinter es siempre Pinter o debería ser siempre Pinter. 
"Traición" es quizá, de los que conozco, el texto más "cercano" de Pinter. Vamos, que es más fácil de comprender que otros y más fácil de seguir todo lo que sucede. La genialidad en este caso, aparte del uso del lenguaje en sí y de la trama que presenta es el hecho de contar la historia de fin a principio. Quizá esa sea la trampa envenenada de Pinter. En otros montajes que he visto de "Traición" se caía un poco en querer ilustrar cosas o momentos que de por sí ya están claros en el texto. Quiero decir que lo difícil en Pinter es desentrañar el texto. Descubrir por qué un personaje pregunta "¿Cómo estás?" y el otro responde "Una taza". No es el caso de esta función, que como digo, es más cercana y de más fácil digestión. Me refiero a que el poderío de Pinter está en el texto, en la palabra, y su dificultad, en desentrañarla. Una vez desentrañada, no hay por qué ilustrarla. Y la compañía tg STAN  no lo hace. Sencillamente ha entendido bien el texto y así nos lo cuentan. Casi sin decorado, con pocos elementos pero bien utilizados, con una luz que va cambiando (hacia atrás también) de más a menos. Y basando todo su poderío en unos actores fabulosos que nos muestran de forma casi desnuda esa espiral emocional (hacia atrás también) que les lleva del desdén o de la indiferencia a la pasión. 
Los tres intérpretes están magistrales haciendo lo ilógico. O quizá sea hasta más lógica esa forma de mutación de los sentimientos. 
Buena elección de los responsables del "Festival de Otoño a Primavera". Un Pinter bien hecho es una puta gozada.


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