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sábado, 20 de octubre de 2018

FIRCO. Teatro Circo Price.





Si la danza es una de las artes escénicas peor tratadas, el circo ya ni te cuento. Quitar de la mente del público la imagen de los tigres enjaulados, de los números apolillados y de la falta de creatividad está costando un esfuerzo gigantesco. Quizá los más valientes hayan ido alguna vez a gastarse un pastizal en el Circo del Sol y puede que algún aventurero (entre los que afortunadamente conozco a bastantes) vaya habitualmente al circo. Ah, que conste que me gusta El Circo del Sol. Pero como la auto crítica creo que es positiva y que no siempre la culpa de los errores es de los demás, también hay que decir que la promoción de sitios como el Price siempre ha dejado mucho que desear. No hay forma de enterarse de lo que pasa en el Price a no ser que tú estés encima. Hay cero promoción de los eventos, cero intención de convertir el circo en algo moderno, divertido y atractivo. No hay interés por atraer a un público nuevo. Así es muy difícil crear afición y llenar el Price. Por eso artistazos como Alexander Weibel tienen que irse por ahí a buscarse la vida. O sitios míticos como la escuela de circo Carampa luchan contra viento y marea por seguir desarrollando a gente con un talento infinito. Si esto pasa entre los propios y principales interesados, ni te cuento ya con las instituciones a las que la cultura se la pela y la cultura circense (esa de los elefantes y los payasos tristes) infinitamente más.
¿Os suena lo de los bailarines que tiene que irse al extranjero a trabajar y algunos a triunfar? Pues multiplica.   




En medio de este panorama, surgen propuestas como Circontinentes, asociación de amantes del circo de varios países (creo que todos iberoamericanos) para defender, potenciar y promover el intercambio cultural entre países que compartimos a veces un idioma, a veces una raíz y siempre un hermandad. Es normal que cuando uno está en peligro, busque la ayuda y el apoyo de sus afines.  
La primera y principal actividad ha sido crear este festival de circo. Las condiciones para participar eran muy claras: presentar números de corta duración (de 6 a 12 minutos) ser una compañía de 1 a 3 componentes de los cuales al menos el 50% debían ser iberoamericanos y de entre 18 y 35 años.
¿El objetivo? Hacerse fuertes en el panorama internacional, presentar números con lo mejor de lo mejor de lo mejor y demostrar que el circo que se hace en Iberoamérica es de primer nivel y sus artistas, auténticos salvajes. Y de paso, hacer ver que el circo puede ser divertido, emocionante, arriesgado y vibrante. 

El festival se compone de dos galas en las que participan cada día ocho artistas de los cuales cuatro pasarán a la final del domingo. Un jurado experto será quien juzgue a esos artistas. Además, habrá un premio del público votado por los espectadores. Las galas las presentará nada más y nada menos que Inma Cuevas, intentando también de esa forma acercar el circo al público. La presencia de Inma es un puntazo que a la gente le encanta y además permite que disfrutemos de ooootra faceta más de esta grandiosa actriz.

Aquí iré añadiendo lo que suceda cada día. De momento voy por la GALA 1.    





Totó de Chile presentó un numerazo de malabares. Si alguien pensaba que había visto todo con las mazas es que no ha visto a Totó. Un auténtico salvaje que no es que haga ochos con cuatro mazas, es que hace dieciseises con seis mazas. Lo nunca visto. 

El dúo Requiem, de Colombia nos dejó a todos con el corazón encogido. Riesgo, belleza, tensión y una forma de llevar al límite un número de straps como NUNCA ANTES HABÍAS VISTO.

El español Dannyzoo hizo un número que mezclaba verticales y break dance de morirte. Si todos ellos cuidan la puesta en escena como un elemento VITAL a estas alturas de la vida, Dannyzoo incluye elementos casi de danza contemporánea y consigue que se te caigan las lágrimas de la belleza que hay en el escenario. 

Lucas Escobedo, también español, hizo un número original de pelotas de rebote en el que buscaba rizar el rizo en cada movimiento. Y coño si lo conseguía. 

Duo2Filles de Brasil pusieron al público en pie. Su número de cuadro aéreo no sólo era arriesgadísimo, sino que tenía su historia. Meter algo de dramaturgia en un número De circo hace que crezca y llegue más. Es una disciplina escénica y como tal, debe contar con otras para potenciarse. Suele cuidarse la música, pero tener una "historia" y una puesta en escena teatral es algo vital. 

Fernanda Sumano trajo desde Méjico un número de hula hop solvente y divertido. Ella es autodidacta y te digo que hay que quitarse el sombrero. Su número es difícil de narices y ella domina el escenario. Quizá algún guiño humorístico estuvo fuera de lugar, pero bueno, eso son apreciaciones personales.

De Cuba vino Hermes Pompa y arrasó. Nos dejó a todos boquiabiertos con un número bestial, precioso y emocionante en el mástil aéreo, una especialidad no muy habitual pero arriesgadísima y de una belleza acojonante. 

Cerró la gala el Dúo Laos, desde Argentina. Un número de mano a mano sensual, vibrante y asombroso. Como dice una amiga mía... "se nos pusieron los pelos de gallina". Riesgo, elegancia y emoción. 

GALA 2.



Julia y Lianna vinieron de Méjico y Colombia par hacer un número de cuerda volante y voz en el que además intentaban concienciar al público de las injusticias históricas a las mujeres. Sororidad, empoderamiento y justicia. Circo y mensaje. Entretenimiento y lucha.

Bastian, de Chile hizo un numerazo IMPRESIONANTE de mazas. Cien por cien original y bellísimo en el que además mezclaba pasos de danza con una forma novedosa de tratar a las mazas. He visto miles de números de mazas, pero como este, ninguno. Hipnótico y bello.

Sofía Speratti, argentina, hizo un número de verticales original y en el que iba de menos a más con inteligencia. Danza gimnástica y dificultad. Brava.

Iara Gueller, brasileña que estudia en Bélgica deslumbró con un numerazo de aro aéreo asombroso. Impecable en la ejecución y de altísimo riesgo, nos dejó a todos flipados.

De Perú llegaron el Dúo Vitalys. Mano a mano, el más difícil todavía. El público en pie aplaudiendo sin parar. Muy mal se tiene que dar para que no ganen. Al menos el premio del público parece claro. ASOMBROSOS.

Tripotes la Compagnie, españoles con un número de báscula divertido y arriesgado. 

Aimé Morales se metió al público en el bosillo con su número de aro. Hiperdifícil, precioso visualmente y con una puesta en escena currada y muy, muy chula. Un numerazo de una profesionalidad asombrosa. Bravo, Venezuela.

Javier Varela vino de Chile para hacer un número de trapecio fijo.      
A LA FINAL ACCEDIERON:


Aimé Morales.
DannyZoo.
Dúo Vitalys.
Tripotes la Compagnie.
Dúo Requiem.
Hermes Pompa.
Dúo Laos.
Düo2Filles.



Mucha suerte a todos, aunque ganar es lo de menos. El objetivo es acercar más el circo al público y en eso TODOS habéis ganado.



En las dos galas se cuenta con la presencia de una artista invitada. Y como yo soy así, que no me callo nada, debo decir que tanto la orquesta que tocaba en directo no me gustó nada, esta artista tampoco. Me explico: la orquesta toca bien, mola lo de la multiculturalidad (a ver cuándo aprendemos que en la mezcla está la riqueza y en la variedad el crecimiento)  pero la elección de las canciones me pareció fuera de lugar. Y llamar a una artista rusa para unas galas en defensa del circo iberoamericano tampoco me cuadra. Nata Galkina es bestial, y su número de antipodismo es un gustazo. No es por eso, es porque creo, aunque parezca "chauvinista" que debería haber sido un artista iberoamericano. Personalmente me parece una lástima tener a Alexander Weibel entre el público y que no actúe (y haga ver que se puede triunfar en el mundo del circo) o incluso... podían haber llevado como artistas invitados a jóvenes que estén estudiando ahora mismo. Aunque lo que hagan no sea asombroso, da igual. Pero así veríamos que HAY GENERACIONES JÓVENES amantes del circo. Además, la artista rusa hizo exactamente el mismo número los dos días. No sé, pero hay que pensar que mucha gente fuimos los dos días y tanto las bromas como los números o las canciones, si son las mismas todos los días, pierden interés.        




Yo siempre he creído que en el mundo del circo, el error no es para tanto. Quiero decir que hacer un número sin fallos es importante, claro que sí, pero si a un malabarista se le cae una maza o una pelota no pasa nada. El fallo es normal. Lo difícil es atreverse a hacer algo tan bestial como lo que ellos hacen. Obviamente en los ensayos, el 99% de las veces, les saldrá todo. Sí. Pero que en la actuación haya un fallo no importa, importa el valor y el querer llevar tu disciplina artística al límite. Ese afán de superación, el buscar le más difícil todavía es la verdadera esencia del circo. Por eso pase lo que pase con los resultados y con los premios, para mí todos son ganadores, porque dedicar tu vida al circo, a emocionar al  público, a buscar el riesgo, a rozar el peligro, a querer ir más allá y a vivir para estremecer al que te mira, eso para mí es de ganadores. 





domingo, 19 de abril de 2015

XXI aniversario de la escuela de circo Carampa. Price.




En 1994 se creó la escuela de circo Carampa casi como continuación de la labor de la Asociación de Malabaristas, cuna de cientos y cientos de artistas que salieron de los descampados de la Casa de Campo. La A.M. fue el caldo de cultivo necesario para que en este país se pudiera desarrollar eso tan complicado como es el circo. Porque en pleno siglo XXI, seguimos pensando en el circo como payasos, animales enjaulados, Teresa Rabal o el circo mundial que aparca en Legazpi cada navidad. Y como mucho, como mucho, en un alarde de "modernidad", el Circo del Sol. Como si ahí empezara y acabara el mundo. Y el circo moderno, el llamado circo moderno, como posición al circo "tradicional", el de Legazpi, es un arte escénica brillante, evolucionada y evolucionando a una velocidad superior a cualquier otra. No se concibe un circo hoy en día sin un planteamiento teatral, dramatizado, con algo más que una simple sucesión de números por muy complicados que estos sean. El circo como especialidad dentro del teatro o de la danza  es una realidad desde hace muchísimo tiempo en Europa o en América (Canadá por ejemplo es un escuela puntera en circo). Aquí va sucediendo poco a poco, pero va sucediendo. Está en marcha y de hecho, los pocos y mal promocionados espectáculos de circo del Price funcionan que te cagas. Cataluña nos lleva la delantera al resto en respeto, valoración y sofisticación de la mezcla escénica. Recuerdo por ejemplo, uno de los espectáculos más fascinantes que he visto en la vida, "Cru" de la compañía Fet a Má, que era pura poesía, acrobacia y emoción, mezclando impunemente danza, teatro y circo. 



De esta labor se encarga, de forma única y puntera, la escuela de circo Carampa. Y ayer celebraron o celebramos su 21 aniversario.  Pioneros en esta lucha por la formación y desarrollo del circo llevan ya 21 años luchando contra vientos, mareas, políticos incultos, IVAS, ausencia de ayudas, recortes, dejación, silencio, incomprensión y abandono. Donald B. Lehn y Javier Jiménez son los máximos responsables junto con un equipazo que han conseguido no sólo el premio nacional de circo sino mantener una cantera de profesionales que van trabajando por todo le mundo. Gracias a Donald, a Javi y a todo le equipo de Carampa, el circo sigue vivo en España. Y el circo es magia, es cultura, es superación, es belleza, es progreso, es libertad y es un sonrisa.



En el espectáculo de ayer pudimos gozar de grandísimos trabajos, como Celso Pereira y Francesca Lissia, de la Compañía EIA con un número bellísimo de mano/mano. José Luis Redondo, maestro de los equilibrios y de la bici acrobática hizo que nos descojonáramos como se descojonaba él mismo y que fuera el amo de la noche. Genial, asombroso y con un dominio de la escena brutal. Alexander Weibel prodigioso en la cuerda floja.



Lorenzo Mastropietro  se cameló al personal con sus malabares con sombreros y nos convirtió en sus amigo así, al momento. El Cirque Belui nos flipó a todos con sus números, ejemplo perfecto de que el circo es un todo, una multidisciplina que abarca mil elementos. Geniales. Ilia Miña en el trapecio, Anastasia Karampournioti en la cuerda swing, Celline Bulteau en el cable o las fantásticas maestras de ceremonias, Virginia Librado, Irene de Paz y Roxi Katcheroff, fantásticas payasas con un poderío en el escenario, un desparpajo y una guasa en el cuerpo que no se puede aguantar.



En definitiva, un espectáculo emotivo, prodigioso, con unos artistas internacionalmente reconocidos y fantásticos, todos ellos nacidos bajo la carpa de Carampa. 

Un homenaje histórico que...aunque  debería haber partido de las instituciones, hizo gozar a todo el público reunido ayer en el Price. Amigos, ajenos, público curioso o entendido, todos lo pasamos en grande disfrutando del trabajazo de esos artistas que nacieron y se criaron a los pechos de Carampa. Y gracias por dejarme poner mi granito de arena. Desde aquí mi agradecimiento, mi admiración infinita y mi reconocimiento como maestros de la contrariedad. Larga vida a Carampa y larga vida la circo.  Porque el circo es libertad, y sin circo, moriríamos.



viernes, 5 de septiembre de 2014

Shock & Show. Lava (Laboratorio de las artes) Valladolid.

¿Un espectáculo mezcla de cabaret, circo, burlesque, sexo, comedia, con unos padrinos brillantes, con el espíritu de Herta Frakel sobrevolando? Pues sí, cabaret bizarro, oscuro, berlinesco y tremendamente divertido. Un despliegue de saber hacer, de ritmo y de diversión. Rayuela demuestran de nuevo que cuando uno disfruta con lo que hace y lo ama, la comunicación está ahí, brillante y arrasando incluso en un sitio tan... árido como Valladolid. 




Quizá no sean los que mejor cantan del mundo, pero son los que le echan más arrojo y con eso basta. Se meten al público castellano en el bolsillo en dos minutos. Y la peña se parte el rabo con Lady Veneno y con Norman Johansson. Normal. Son brillantes, divertidos, sinvergüenzas, dos clásicos padrinos cabareteros con mil puticlubs a sus espaldas. 
La gente de Rayuela busca arte por cualquier lado y en Valladolid hay arrrte paburrir. Dan una patada y de pronto se juntan con los genios de esos músicos brillantes, de esa Olga Mansilla con su voz y su presencia fantasmagóricas y únicas, con el arte y el desparpajo de Rulo y de sus compis, actorazos y actrizonas metidas a cabareteros por una noche y con un pellizco que pa sí lo quisieran muchos "burlesqueros" de carrera y con el apabullante poderío en el trapecio, en las telas y en todas las artes circenses de Cristina Calleja y con Marta Ruiz de Viñaspre y su voz de terciopelo rojo sangre. Y flipas, pero del verbo flipar. Porque todo es salvajemente berlinés, sucio y transgresor. 




En definitiva, que entras dispuesto a pasar un buen rato y a los 3 minutos se te ha desencajado la mandíbula de admiración y sólo quieres que Lady Veneno te suba al escenario para poder disfrutar con y como ellos en el escenario. Un lujazo de la máxima altura, que además demuestra una vez más que gente variada, cada uno de su padre y de su madre se pueden unir en un proyecto común siempre que la base sea el trabajo riguroso y las ganas de jugar. Me quito mil sombreros ante ustedes, maestros, todos, uno tras otro. 




Y no me digas, pero que te metan un número jotero en medio de un cabaret y que encima sea el número rey del espectáculo tiene un mérito... Y colar un numerazo erótico-lésbico en pleno Valladolid ni te cuento.      

domingo, 6 de julio de 2014

FRINGE 2014. Jornada 1.

He pensado en ir haciendo un pequeño resumen de lo que vayamos viendo cada día en el FRINGE de este año. Quizá no sirva para nada, pero... si alguien siente curiosidad por saber mi opinión... ahí va.

Motor vehicle sundown.




Primer espectáculo que vemos y primera decepción. Un coche en medio de Matadero, la gente pasando por ahí, lógico, y hablando, normal. Tú te pones unos auriculares y te van contando una historia por ellos mientras te guían dentro de ese coche. Caloraco y el audio bajísimo. Tan bajito que casi no oyes la narración. Entre que te mueres de calor, que oyes mucho mejor a la gente que pasa por tu lado, y que la narración es espantosa y el texto, una colección de frases de carpetera transcendente... empiezas a sentir cómo los minutos pasan cada vez más lentos y sólo deseas salir huyendo de ahí, tomarte una cerve helada y volver a agradecer que el mundo sea otra cosa. Vamos, que el mérito de este "espectáculo" es el texto que alguien escribió. Nada más. Lo bueno es que es muy "exportable". Sólo tienes que mandar el MP3 por email. Y en cada sitio, que busquen un coche y compren unos auriculares en los chinos. En definitiva es una audioguía pretenciosa. Encima hay un par de detalles que mejor me los callo, para no herir susceptibilidades. La narración... horrorosa. Por el amor de dios... en castellano NO existe el fonema "v". Se pronuncian igual la B y la V. No existen los "fampiros" y en el campo no pastan las "facas". Es de primero de locución.

Fäden Ziehen + Je-Me.app



Dos piezas mezcla de música en directo y trapecio. Dos concepciones distintas pero bastante complementarias del trabajo en el trapecio y de la ambientación musical. ¿Quién maneja los hilos, la trapecista o el músico? Amor y dependencia en dos número muy monos.


30 Cecil Street.




Dan Canham ofrece un espectáculo de danza con un planteamiento según el programa, bastante atractivo. Aunque luego, en la práctica, resulte un poco más light de lo que se esperaba y quizá demasiado corto. Buena historia para un resultado... correcto. 


Exposure.




Interesantísima performance de Jo Bannon. Íntima, se entra de uno en uno y la performance es totalmente privada, de tú a tú con la artista. No se puede desvelar nada para no estropear tanto el efecto como el planteamiento de la performance. Sólo diré que es fascinante. 11 minutos de irrealidad en el famoso "almacén" donde el año pasado irrumpieron Vaca 35. La pega: la narración. Es la misma que en lo de "motor vehicle sundown" y es igual de afectada e irritante. Menos mal que esta vez conseguí eludir su efecto y estar a lo mío.   



A western.




Terraza de la cantina, te pides tu cervecita y pillas mesa. Y comienza una historia fría y desmitificadora de las pelis del Oeste. Dos actores, narrando e ilustrando lo que cuentan. "Escena uno: el malo aparece a caballo en el pueblo". Y hacen una cachondada. "Escena nueve: el duelo". Y así una sucesión de escenas recreadas cachondas, a base de ketchup e interacción con el público. Todos nos reímos mucho pero... al final te das cuenta y echas en falta que te hayan contado una historia. No hay historia, no pasa nada, sólo es una sucesión de cachondadas con las que pasas el ratejo y ya está. Demasiado vacío. Aunque pasar un rato divertido siempre está bien. Pero un poquito más de chicha...

lunes, 20 de enero de 2014

Panorama. Compagnie DCA / Philippe Decouflé. Canal.

Parece mentira que haya tenido que esperar hasta 2014 para conocer a este coreógrafo. Tiene delito. Porque lo que he visto en este espectáculo me vuelve loco. Sí, es un "grandes éxitos" o una batiburrillo de sus coreografías más famosas o las que él ha elegido para este espectáculo retrospectivo. Y mola ver todas las influencias que tiene este artista. El circo, el comic, movimientos alargados, cortados, seres imaginarios, los cuentos... un imaginario que le facilita el poder hacer lo que le da la real gana. Un trabajo con un nivel de libertad envidiable. Piezas cortitas y números más largos. Número humorísticos y otros de una poesía arrebatadora (el número del "ciervo" es hermosísimo). 



Las coreos tienen un nivel de diversión que salvo en la Werner, pocas veces he visto. Aunque aquí llevado al extremo. Pero no por eso deja de ser un trabajazo de danza. De danza de muchísima calidad y que exige a los intérpretes un nivel bestial. Hay que ser muy buen bailarín para sacar estas piezas. Y un gran actor también. Y tener muy poquita vergüenza, desde luego. Son unos cachondos mentales todos ellos, pero desde luego, el maestro de ceremonias, Matthieu Penchinat, es pa llevártelo a casa. 



No sé, poco se puede decir, el espectáculo es divertidísimo, con un uso de las luces, de la música, del espacio, del juego, del circo, de la acrobacia, de los sentimientos, del humor, de la sensibilidad y del tono lúdico y exigente como pocas veces se ha visto. Hacía tiempo que no disfrutaba tannnnnnnto en un espectáculo de este tipo. Pero que quede claro que como espectáculo de danza es riguroso y de un nivel altísimo. Un gran maestro, monsieur Decouflé.

lunes, 11 de noviembre de 2013

La veritá. Valle Inclán.

Uno dentro de su humildad, ha visto algo de circo contemporáneo. Supongo que mucha gente del público de estos días en el Valle Inclán, también. Pero otros igual no, y puede que hayan seguido relacionando "circo" con elefantes, leones, payasos y trapecistas al uso. Desde hace bastantes años se hace un circo mucho más teatral (en el sentido de espectáculo con una cierta historia y sobre todo con magia) que se ha alejado de la estampa típica del circo como sucesión de números y de animales. En España hay compañías dedicadas al circo ( a este tipo de circo) y alguna escuela, como CARAMPA, por ejemplo, que luchan más que nadie por mantener vivo este arte grandioso y estremecedor. Si mantener viva cualquier forma de arte hoy en día es tarea difícil, lo del circo ni te cuento. Y la formación peor todavía. Y en música, teatro, cine, pintura, escultura, circo etc... sin formación no hay avance. Afortunadamente estas compañías y escuelas se preocupan por mantener vivas estas disciplinas contra viento, marea y ministerios.
Bueno, coño, que me lío.



"La veritá" es un espectáculo de circo contemporáneo que lo tiene todo para encandilar al respetable. Con la "excusa" del telón famoso que creó Dalí para un ballet con música de Wagner, la compañía recrea un mundo cachondo como de cabaret antiguo, donde se van a suceder los números. La excusa no pasa de ser eso, una excusa, pero la subasta de dicho telón sirve para presentarnos a los payasos que servirán de hilo conductor de los números circenses. Buenos payasos, mantienen la carcajada de la gente manteniéndose siempre en el tono justo. Se llevan a la gente de calle, normal. Los números son prodigiosos, los artistas, brutales, la gente disfruta, ríe, grita, aplaude y se lo pasa pipa. Los 13 componentes son asombrosos todos ellos. Anda que hacer un número de malabarismo con bolas subido a unas zapas de ballet ¡en puntas! tiene mérito. Acrobacias, equilibrismo, trapecio, diábolo, cintas, malabares imposibles, mástil, contorsionismo, de todo y todo de forma magistral.
Pero... y ahí voy yo, quizá los números musicales fueran un poco más flojos y lo que sí faltó, para mi gusto, fue magia.  
He visto muchos circos en los que te quedas pegado a la butaca, no sólo por las cosas que hacen los artistas, sino porque se crea un ambiente "mágico" que envuelve todo. Este espectáculo tenía un aire más cabaretero que mágico. Que quede claro que no lo digo como crítica, el espectáculo es muy bueno y me gustó mucho, pero yo particularmente prefiero ese otro tipo de circo, el circo mágico. Y he visto incluso espectáculos de gente recién salida de la escuela que tenían ese toque. Ese algo indefinible que hace que te vayas a casa flotando y recordando tus propias sensaciones o te vayas comentando lo difíciles que eran ciertos números.
Mi enhorabuena a los organizadores por haber metido en este ciclo, y en un teatro nacional por fin un espectáculo de circo. La gente estaba encantadísima y disfrutaron como locos. Pues eso, señores míos, si este circo ha funcionado, programen más circo, por diossss, que a la gente le flipa y los artistas que se dedican al circo merecen y necesitan apoyo desde las instituciones, a las salas y al público.
   

viernes, 13 de septiembre de 2013

Capitalismo (hazles reír). Price.

Claro, uno antes de ver la función ya había leído cosas sobre el proceso y tal. Al parecer esto nació como un proyecto de investigación a través de un taller multidisciplinar. Y como la cosa parece que les gustó, decidieron hacer este espectáculo. En ese taller, según el programa de mano, participaron no solo actores, directores, escenógrafos y coreógrafos sino periodistas, economistas, arquitectos, abogados, profesores, clowns... Pues muy bien. Seguramente el taller este funcionó muy bien y todos se lo pasaron pipa y sacaron muchas conclusiones. Pero a eso luego hay que darle forma. Y luego lees que si todos han trabajado en cooperativa, y claro, ya vas un poco predispuesto porque todo parece muy guay y que va a haber mucha crítica al sistema, a los políticos y todas esas cosillas que nos molan tanto a todos los que somos críticos con el sistema. Pues muy bien.
Dice textualmente le programa de mano: "un espectáculo de riesgo, de compromiso estético, de belleza perturbadora. Teatro, circo, actores bailando, bailarines en el trapecio, y lanzadores de cuchillos interpretando... una locura". Escribir uno su propio programa de mano es peligroso, sobre todo si tu ego es ligeramente superior al del resto, pero yo, en este caso, más que "una locura" diría que es "un churro".
No le quito valor al proyecto, ni al taller, ni a las intenciones. El teatro debe cambiar el mundo. O al menos debe intentar cambiar el mundo. Es parte del compromiso con la cultura, con los autores, con el público y con la sociedad. Pero si el resultado es un batiburrillo inconexo, feo de ver y lleno de tics, chistes fáciles, e imágenes básicas (el ataque a las torres, la invasión de Irak...) entonces el compromiso social del teatro se convierte en doctrina facilona y sin el menor pellizco en el alma de nadie.



Ya en "Viento (es la dicha de amor)" me pareció que Andrés Lima estaba sobrepasado por un encargo que en aquel caso, no le gustaba nada. En "Capitalismo (hazles reír)" me ha dado la sensación de estar sobrepasado por una empresa que también le queda grande. No puede ser uno el artífice de esto y encima ser un maestro de ceremonias que más bien parecía el señor de una tómbola sorteando muñecas chochonas. El personaje le queda grande por tos laos.
El espacio no puede ser más feo y peor planteado. Hay una pantallona al fondo que se ve fatal y que proyecta imágenes básicas de "los desastres del mundo moderno" y que sólo desvía la atención de lo que pasa en la pista del circo. Circo en el que, hay sólo una trapecista. Ahí acaba el circo. Muy buena, eso sí, Marilén Ribot. Y luego hay otra pantallona delante de la que se colocan a veces los actores dando la espalda al público y que los tapa totalmente. Vamos, que desde la fila 2, no se veía una leche.
Todo está muy deslabazado y como a medio hacer. Curiosa la imagen de ese grupo de actores/ocas moviendose por el espacio como si fueran un rebaño, el rebaño del público a los que nos querían llevar como a esas ocas. Y poco más. Aparte de esa imagen, algo sobreexplotada, poco más hay. Una historia floja, la del tal Luis y su familia, a los que no se sabe qué les pasa ni te interesan mucho, la verdad. Todo trufado con numeritos bastante poco afortunados que no sé muy bien qué querían conseguir. En general, todo muy sucio, muy embarullado y con altibajos brutales para intentar contarnos una historia a veces como si el público fuera tonto. Por dios, si de entrada das por hecho que al público hay que darle las cosas mascaditas... mal vamos.
En el cartel está anunciada Aitana Sánchez-Gijón. Supongo que lo estrenó, pero ayer no estaba. No sé si tendría otros compromisos. Imagino. Pero la reestructuración de los personajes sólo contribuyó a que alguno estuviera más bien perdido y hasta con el texto pillado con alfileres. Un caos, vamos.
Destaco a Rulo Pardo, tan profesional y sabio como siempre, y a Irene Escolar, maravillosa niña china. Edu Soto tan.. digamos... estridente como siempre para mi gusto. El resto... salvo Nathalie Poza intentando salvar ese personaje poco más que resaltar, aparte de sus buenas intenciones.
Eso sí, no hace falta que esa señora diga "Hay que tener Esperanza" para que sepamos a quién representa. Ni sacar al vaquero ese para saber quién es ni dónde quiere montar el casino. Ni mezclar esas imágenes tipo "Independence day" para que sepamos que se habla del fin de una cierta humanidad. El público es más listo que todo eso. Y si es que alguien ha pensado que somos como ese grupo de ocas... mal vamos. Y si no, ahí tienes "En construcción" por ejemplo, como una muestra de teatro inteligente dirigido a un público inteligente. Ah, y en castellano, no existe el fonema "v" ni se pronuncia como si fuera una "f". Vamos, que no se dice "fida" sino "vida" y el imperativo de "sonreír" es "sonreíd", con "d", no con "r".     

martes, 10 de septiembre de 2013

Cru. Fet a má. Fira Tárrega.



Es difícil explicar la poesía. Pau Portabella y Marta Torrents son dos seres abandonados, solitarios, complementarios y necesarios el uno para el otro. Forman una metáfora de la pareja, o de los seres humanos, o de los individuos que necesitan de otros. El color y la luz llenan y acompañan a tu alma cuando se sumerge en este derroche de sensibilidad y de soledad compartida y complementada. Si Pau es un mastodonte, una montaña de sensibilidad y de indefensión, Marta es un prodigio de la expresión. Pocas veces se ha visto a una actriz tan expresiva sin pronunciar ni una palabra. Desde antes de que comience la función, con ellos en escena, ya vas viendo sus miradas dependientes, entregadas y sumisas. Y con un ritmo prodigioso y alucinógeno, comienzan sus "encuentros" y "desencuentros". Cuando están solos de desintegran, literalmente se rompen en mil pedazos, se descoyuntan. Luego se buscan, se eluden y se encuentran. Al juntarse se investigan, buscan formas de complementarse que pasan de la rigidez casi fantasmal del principio a una complementariedad necesaria de la parte final. Hay amor, sí. Hay desamor, también. Pero sobre todo lo que hay es una necesidad recíproca de sentirse el uno con el otro. A veces son hermanos, a veces son amantes, a veces son sostén, pero siempre son necesarios. Físicamente Pau es imponente y demuestra un dominio corporal y expresivo mezcla del ogro de los cuentos y un oso delicado e indefenso. Marta es la fortaleza, el cuerpo vivo y con un capacidad infinita. Dominatrix, herida, delicada, manejable, necesitada. Los dos se complementan perfectamente y se unen incluso en esa carcajada cruel que te descoloca tanto como te trae a la realidad. El pelo, el cuerpo, la carne, los abrazos, la ayuda, la necesidad del otro son los otros protagonistas de este espectáculo poético a rabiar y donde el ritmo, pausadísimo en muchas ocasiones, como una pieza de Mahler, sirve perfectamente a crear una metáfora de la comunicación y de la sensibilidad que te hace empezar a llorar de lo bello que es lo que ves y no paras hasta un buen rato después de haber acabado. No sé por qué, yo hasta vi a Genet por ahí. Igual es cosa mía. Lo que no es cosa mía es que tras una horita escasa de espectáculo, el público estalló en aplausos, bravos y gritos desaforados. Señal de que a todos nos había removido lo más profundo un espectáculo sin palabras. Pero cuando se expresa de una forma tan bella el dolor y el encuentro, no hacen falta palabras. Me declaro admirador eterno de esta compañía y de estos dos monstruos de lo bello y de la comunicación. 


 

Fira Tárrega 2013. Resumen de casi todo lo que he visto.

Llegar a Tárrega y empezar a correr de un lado para otro...
Bueno, como no quiero ser pesado escribiré de todos los espectáculos que hemos visto en un solo comentario. Únicamente voy a separar dos espectáculos porque para mí han sido lo mejor y quiero dedicarles más tiempo. Allá voy.

(remor) Res de res.





Un espectáculo de danza en un espacio cerrado, que simula una celda de la prisión de Palma de Mallorca. Dura 11 minutos. 11 minutos maravillosos, preciosísimos. La coreografía es como a cámara inversa, va de final a principio. Eso le da un tono mágico que convierte la coreo en un número irreal, poético y tremendamente bello. Aunque si me apuras... ya que es una celda... si hubieran sido dos hombres... Pero eso es por sacarle punta. Veo difícil que este espectáculo llegue a Madrid. Son 11 minutos, así que dime tú dónde se puede programar esto. Y no es un "microteatro", es más. Pero si lo veis por ahí anunciado, id a verlo, por dios. Tiene premio del Fringe de Edimburgo y todo. ¿Qué más se puede pedir?


El otro. Teatro niño proletario.







Espectáculo durísimo visualmente hablando. La compañía recrea las imágenes de un libro de fotografías de un psiquiátrico y nos cuenta unas historias de "amor"entre los internos. Historias duras, imágenes brutales, personajes al límite. Aunque una tendencia al ritmo pausado hacen que al menos yo, desenchufe a ratos. Demasiada vocación de trascendencia y grandísimo trabajo actoral.


Baños Roma. Teatro línea de sombra.







La compañía mejicana de enorme proyección internacional presenta la supuesta investigación sobre la vida de un famosísimo ex-boxeador. Pero esa investigación sirve de excusa para hablar de la violencia en Ciudad Juárez y un poco en la violencia en México en general. En otros espectáculos mejicanos ya he notado un exceso de verborrea. Curiosamente daban datos y más datos hablando y hablando. Como aquí. Así que al final, la intención de la compañía no cuajó en mí. Demasiados atisbos y poca concreción. Demasiadas cosas dichas y pocas hechas. Eso me distanció demasiado. Una lástima.


Otradnoie.1. Proyecto Otradnoie.






Buena idea para este circo-danza. Un mundo donde todo ha perdido su esencia y donde dos personas intentan encontrar una esperanza. Buenísimos artistas que hacen de todo y todo bien. Quizá con unas luces un poco más sugerentes, unas transiciones no tan tediosas, y un pelín menos de esteticismo habría cuajado mejor este espectáculo, que pese a ser muy chulo, te deja un poco frío.


Ârtica. Ponten pie.





Una casita de madera en un hangar. Te pones un abrigo de piel y entras en la casita. El ambiente es gélido y se respira una mezcla de cuento de los hermanos Grimm y de peli de Tim Burton. O quizá estés en una peli de Kaurismäki. Comienza un cuentecito en el que se mezclan imágenes delicadas con otras tristes y con otras melancólicas. La historia no es muy complicada, ni falta que hace. Es un cuentecito. Pero un cuentecito mono, donde las ancianas adorables ponen carita de pena y las niñas adorables son azucaradamente adorables. Idea preciosa, ambiente original y cautivador, pero para mi gusto, una historia demasiado almibarada.



Carvalho contra Vázquez Montalbán. MVM, 10 anys d'absència.




Es todo un puntazo entrar a ver este espectáculo por un callejón lleno de personajes. Putas gritando, putas insinuándose, detectives, y todo tipo de fauna propia de Vázquez Montalbán. Y todos representados por gente de Tárrega. Un puntazo. Y entras en una biblioteca. Estás rodeado por más personajes de las novelas. En otro entorno, el espectáculo no sería lo mismo. Brillante dirección y brillante planteamiento. El actor que encarna a Clarvalho está genial. Lleno de matices y de sabiduría de actor de toda la vida.
Pero... el personaje se me queda pequeño. No soy un lector de novelas de Carvalho, así que lo que se cuenta me pilla muy lejos. Y tampoco es que se extrapole el diálogo personaje-autor más allá. Son Carvalho hablando con Vázquez Montalbán. Quizá si fuera un poco más personaje hablando con autor, podría funcionar por toda España. A mí me pareció lejano. Pero será cosa mía. El espectáculo en sí no tiene tachas.


Transforma-T. Nats Nus.



Espectáculo inaugural. En una plaza. Visión, 360º. Espectáculo de danza, acrobacia y sobre todo, expresión. Un mundo impersonal o borreguil. Buscar tu sitio y salir del rebaño es la única forma de sobrevivir. Si encima cuentas con una música brutal, una luces expresivas y unos actores-acróbatas brillantes, el resultado es un espectáculo redondo que vence todos los inconvenientes del sitio. Quizá había momentos demasiado alargados, pero el resultado es que querías seguir viendo a esa gente horas y horas.



Todavía...siempre. Teatro de ciertos habitantes.




Igual no sé leer. O igual hago como todo el mundo y leo una cosa y entiendo lo que me da la gana. Pensé que iba a ver otra cosa. Vale, aceptado. Al final, lo que ves es la historia recreada de una gran dama del teatro. Poco a poco, va contándote anécdotas de su supuesta vida de actriz y mujer desde la vejez, con la presencia de la muerte rondando en cada episodio. Una visión madura y serena de la vejez y de la muerte desde un punto en el que supongo que todo se ve distinto. Pero esas anécdotas son algo deslabazadas. Y no tienen quizá demasiada enjundia. Son trazos de una vida no demasiado especial aunque curiosa. Y todo envuelto en azúcar, azúcar y más azúcar. No desvelaré la sorpresa inicial, sólo diré que desde el minuto cero, simpatizas con la actriz. Tara Parra está para comérsela. Es adorable, monísima y la querrías como abuela. Es absolutamente encantadora y una actriz de esas como de toda la vida y que encandilan a cualquiera. Y tiene al público ensimismado con sus cachondadas en todo momento. Desde que aparece, sabes que la función va a acabar con "bravos" y todo el mundo en pie. Pero creo que se abusa demasiado del almíbar. El lado doloroso de la muerte no está. O está pero muy poco, tan poco que se hace irreal. Eso sí, al acabar, efectivamente todo el mundo en pie y llorando como descosidos. Bueno, todos no. Yo no.


Nomarramón. Zirkus Frak/Jorge Albuerne. 




¿Se puede hacer un espectáculo de circo con mástil chino con alguien al que nunca le sale nada en el mástil chino? Pues por qué no. O mejor dicho, pues sí. Porque para que lo haga alguien que lo hace bien ya hay muchos y maravillosos. Blade Runner, el replicante a punto de entregarse a la muerte. La terrorífica historia de los dos pueblos. El exilio se llena de olvido y la patria, de mierda. Yo me lo guiso y yo me lo como. Monto todo yo por ahorrar y porque sí. ¿No hablo de mi abuelo? Pues quién mejor que yo. Beckett por ahí rulando. La vida es un tango, titi. Te lo digo yo. Poesía del fracasado. O del que no deja huella. O del que no marca historia. Pues eso, como casi todos nosotros. Pero él lo hace con dos cojones. Para eso es su abuelo. Fascinante poesía pura y bravos que confirman que a pesar de ser el atiespectáculo, la peña no es tonta, titi. Te lo digo yo.


Acrometria. Psirc.




Espectáculo de circo que mezcla una concepción estética brillante con una labor de los acróbatas de flipar. Altamente recomendable. Ellos tres son brutales y lo que hacen es precioso y dificilísimo, rizando el rizo en cada número. Geometría de la comunicación entre tres seres algo perdidos o buscando un sitio y una relación, sea cual sea. Hay que verlo. Aunque haya momentos algo tediosos, pero los pobres tiene que respirar, claro.


Whose are those eyes? Macarena Recuerda Shepherd.




Pues bueno, la propuesta es como un juego de rol. Te dividen por grupos, te otorgan un personaje dentro de una película de cine negro y sales a las calles. El resto, prácticamente lo haces tú. Aparte de algunos actores que te encuentras por las calles y que te van dando claves a seguir, el resto lo haces tú. Nosotros tuvimos un percance que nos apartó un poco del juego, pero a pesar de eso, no le vi yo mucho la gracia. Fin de fiesta regulero.

lunes, 2 de septiembre de 2013

The hotel. Teatro Nuevo Apolo.

Desde luego que programar un espectáculo como este en agosto es cargárselo. Y habrá tenido gente, no digo que no, y habrán salvado el mes, pero también te digo que si esto lo pones en septiembre o en octubre, llenas todos los días. Nosotros fuimos el último día, el 1 de septiembre, domingo a las siete y media y estaba con cerca de tres cuartas partes. Una pena porque el espectáculo es buenísimo.
Mira que soy muy de circo, y que el Price para mí es como un santuario. Y este espectáculo, sin desmerecer al Nuevo Apolo en absoluto, es digno de los mejores circos que hemos visto en el Price.



La estética elegida, así como de hotel años veinte, funciona y les sirve para utilizar elementos de la escenografía para hacer las salvajadas que hacen. Buena música, buenas luces, fabulosos acróbatas (no he encontrado los nombres, así que no los puedo nombrar y elogiar). Las chicas son todas brutales y lo que hacen, aparte de bellísimo, es difícil que te cagas. Los chicos igual, aunque el malabarista estuvo algo fallón. Los malabaristas son gente a la que admiro profundamente. Lo que hacen suele ser dificilísimo y casi siempre, muy bello. Y encima tienen la mala suerte de que si fallan, parece que se nota más que si fallan otros. Ya sé que lo que hacía era complicadísimo y yo, con los malabaristas, permito un amplio margen de error, así que ole por él. Y mira que lo que hacía era complicado...
En definitiva, espectáculo enorme, globalmente fascinante, con unos acróbatas salvajes y un conjunto precioso estéticamente y con unos números acojonantes. ¡¡Precioso!!